martes, 22 de marzo de 2011
Emigrantes.
Solitaria calle , repleta de pasajeros,
van y vienen, balanceándose por el suave vaivén de los segundos.
Rehenes de aquellos que, distantes del tiempo
insuflan vida a sombras sin sentido.
Extranjeros, emigrantes,
de un mismo mundo incomprendido.
El desprecio de nuestras miradas les hace ser distantes.
Cuentan las baldosas de nuestro parqué
separadas como si fuesen fronteras,
mientras refriegan nuestra hiprocresía,
sucia y oscura; petrolífera,
empapada con lejía.
Ellos no entienden de banderas,
Nosotros no entendemos más que de tierras.
van y vienen, balanceándose por el suave vaivén de los segundos.
Rehenes de aquellos que, distantes del tiempo
insuflan vida a sombras sin sentido.
Extranjeros, emigrantes,
de un mismo mundo incomprendido.
El desprecio de nuestras miradas les hace ser distantes.
Cuentan las baldosas de nuestro parqué
separadas como si fuesen fronteras,
mientras refriegan nuestra hiprocresía,
sucia y oscura; petrolífera,
empapada con lejía.
Ellos no entienden de banderas,
Nosotros no entendemos más que de tierras.
martes, 1 de marzo de 2011
Disuélveme en amistad.
Mátame con tu mirada.
Tortúrame con tus caricias.
Desgárrame con tus palabras.
Suicídame con tu veneno.
Abrázame hasta el asfixio.
Sonríeme hasta deshacerme
Desquíciame con tus bromas de mal gusto.
Ahórcame con tu pelo.
Deshilvana la costura de la cicatriz que nunca existió.
Araña mi locura, aráñate.
Arranca mi corazón y véndelo barato, como el whisky.
Estrangúlame hasta quitarme el aire que me das.
Hechízame hasta convertirme en una autómata.
Hazme hablar hasta perder la voz, hasta que el eco pierda la razón.
Devórame y no dejes ni los huesos.
Dispárame con mis defectos.
Acuchíllame mientras le besas.
Desángrame en soledad.
Borra nuestra inocencia.
Destrózame y, luego recomponme con tus besos.
Quítame los sueños y cámbialos por una ración de insomnio.
Vende mis pesadillas en rebajas.
Dedícame versos de amor, pero sólo en la imaginación.
Disuélveme en amistad…
Tortúrame con tus caricias.
Desgárrame con tus palabras.
Suicídame con tu veneno.
Abrázame hasta el asfixio.
Sonríeme hasta deshacerme
Desquíciame con tus bromas de mal gusto.
Ahórcame con tu pelo.
Deshilvana la costura de la cicatriz que nunca existió.
Araña mi locura, aráñate.
Arranca mi corazón y véndelo barato, como el whisky.
Estrangúlame hasta quitarme el aire que me das.
Hechízame hasta convertirme en una autómata.
Hazme hablar hasta perder la voz, hasta que el eco pierda la razón.
Devórame y no dejes ni los huesos.
Dispárame con mis defectos.
Acuchíllame mientras le besas.
Desángrame en soledad.
Borra nuestra inocencia.
Destrózame y, luego recomponme con tus besos.
Quítame los sueños y cámbialos por una ración de insomnio.
Vende mis pesadillas en rebajas.
Dedícame versos de amor, pero sólo en la imaginación.
Disuélveme en amistad…
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